Infobesidad
LA INFOBESIDAD
La
infobesidad o sobrecarga de información se da cuando la cantidad de información que
debe procesar un individuo excede sus recursos de procesamiento de información
(O’Reilly, 1980). Dichos
recursos hacen referencia a la propia capacidad intelectual, así como la ayuda de
otras personas y el uso de las Tecnologías de la Información (TI), pudiendo llegar
a procesar grandes cantidades de información sin experimentar una sobrecarga.
Después
de una lectura sobre este tema, se puede afirmar que la infobesidad afecta a la
productividad, a la toma de decisiones e impide el rápido procesamiento de la
información; Esto puede ocurrir tanto en el estudio como en el trabajo y en
ambos casos tiene consecuencias que afectan al individuo
El acceso
a la información puede tener ciertas ventajas, pero en algunos ámbitos esto se
hace a gran escala, por ejemplo, dependiendo del puesto de trabajo que se tenga,
el empleado tendrá que procesar correos electrónicos, actualmente podríamos tomar
en cuenta los mensajes de Messenger, WhatsApp y algunas otras redes sociales;
Documentos impresos, así como intercambios de información oral y por medios telefónicos.
A veces, la información recibida
requiere un análisis detallado que requiere leer y releer un mismo texto mas de
una vez. Por otro lado, si nuestra tarea es el estudio, el asunto es el mismo,
al elaborar trabajos académicos requerimos de mucha información para su redacción.


Me pareció
interesante la paradoja del investigador frances Christophe Aguiton,
que se trata de la sensación de estar inmerso en la información y no tener
tiempo para leer todo, verlo todo y oírlo todo, en un momento en el que se
presumía que toda esta tecnología nos ahorraría tiempo.
A continuación, explicare algunas medidas que
podemos llevar a cabo para evitar caer en infobesidad:
1)
Utilizar un buen filtro
anti- spam (aunque ninguno es infalible) para prevenir el correo basura o
abusivo, esto para evitar tener que limpiar nuestro correo electrónico y perder
tiempo en ello.
2) Tomar conciencia del tipo de información que absorbemos.
3) Hacer uso de bibliotecas en línea o motores de búsqueda que faciliten la búsqueda de información.
4) Antes de invertir el tiempo leyendo un articulo o un ensayo, informarse acerca del autor, pues la reputación y preparación que este tenga nos ayudara a saber si la información que tenemos es confiable
En conclusión,
no podemos eliminar por completo esta sobrecarga de información que sufrimos,
pero si podemos hacer que esta disminuya, así ahorraremos tiempo y la
información que tengamos será relevante para nuestras actividades diarias.
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